Sudamérica tuvo la mayor pérdida de bosques del planeta en la última década
Sudamérica y África encabezaron el retroceso global, con pérdidas anuales de 4.10 y 2.96 millones de hectáreas de bosques. En Sudamérica, se incluyen 10 millones de hectáreas de bosque primario.
La ONU señaló que los bosques enfrentan crecientes amenazas derivadas de la deforestación, el aumento de las temperaturas, la incertidumbre económica, las divisiones geopolíticas, el crecimiento urbano y la expansión agrícola. Foto: PNUMA.
13 de mayo de 2026 Hora: 21:42
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Sudamérica ha sido el epicentro de la pérdida de bosques en el mundo durante la última década, pese a años de compromisos internacionales, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas que registra la desaparición de al menos 41 millones de hectáreas de bosque en la región, un promedio de 4.10 millones al año.
La cifra incluye 10 millones de hectáreas de bosques primarios que constituyen ecosistemas antiguos, densos y difíciles de reemplazar, esenciales para la conservación de la biodiversidad, el almacenamiento de carbono desde la atmósfera y la regulación del clima.
Entre 2015 y 2025, el balance forestal mostró una marcada disparidad regional. Sudamérica y África encabezaron el retroceso global, con pérdidas anuales de 4.10 y 2.96 millones de hectáreas, respectivamente, mientras que Asia (+1.62 millones), Europa (+1.43 millones) y Oceanía (+140.000) registraron ganancias netas en su superficie boscosa.
ONU noticias informó recientemente que Naciones Unidas advirtió que «el mundo sigue lejos de detener y revertir la deforestación para 2030″. Alertó de que los bosques siguen desapareciendo a un nivel preocupante, bajo presiones de la agricultura y la urbanización, en un proceso agravado por el cambio climático y que, a la vez, contribuye a la aceleración de este.
“Los bosques se encuentran entre los recursos naturales más vitales de nuestro planeta”, señaló el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtiendo que esos ecosistemas enfrentan crecientes amenazas derivadas de “la deforestación, el aumento de las temperaturas, la incertidumbre económica y las divisiones geopolíticas”.
Bosques bajo presión creciente y absorbiendo menos carbono
En un informe, el organismo internacional expone la brecha entre los compromisos políticos y la realidad sobre el terreno. La meta de aumentar la superficie forestal mundial en un 3% para 2030, establecida en el Plan Estratégico de las Naciones Unidas para los Bosques, «sigue fuera de rumbo».
Aunque la pérdida de bosques primarios se redujo de forma significativa respecto al periodo anterior, según datos de la ONU, estos ecosistemas continúan desapareciendo a un ritmo de 1.61 millones de hectáreas al año. Naciones Unidas alertó de que, aunque se reforesten los bosques, estos no podrán reproducir su biodiversidad ni tendrán capacidad de almacenamiento de carbono a corto plazo.
Entre las principales causas, la ONU menciona la expansión agrícola, el principal motor de la deforestación a nivel mundial, impulsada por la demanda de alimentos, ganado, cultivos comerciales y leña que siguen empujando la frontera forestal en regiones de África, Sudamérica y Asia. A la par, influye el crecimiento urbano, el desarrollo de infraestructuras y el aumento de la población, que incrementan la presión sobre los bosques.
A estas presiones humana se suma el cambio climático, que hace cada vez más frecuentes los incendios forestales, sequías, olas de calor, plagas y enfermedades que afectan cada vez más a los ecosistemas forestales, incluso en regiones donde la deforestación se ha estabilizado. La ONU advierte que la función de absorción de grandes cantidades de carbono de esos ecosistemas se está debilitando.
A pesar de que la inversión global en gestión forestal sostenible ascendió a 84.000 millones de dólares en 2023, esta cifra es insuficiente frente a los 300.000 millones de dólares anuales que se requieren para cumplir los objetivos de 2030. Esta brecha financiera golpea con mayor fuerza a las naciones de ingresos bajos y medios, donde la escasez de recursos y las crecientes presiones económicas complican la protección de unos ecosistemas que están bajo una amenaza constante.
Aunque el informe subraya una tendencia positiva, con un número creciente de naciones incorporando la protección de los bosques en sus planes de desarrollo y reforzando los compromisos de restauración global, el balance general continúa siendo desalentador.
La brecha entre la ambición y la realidad es evidente: de las 26 metas forestales bajo evaluación, apenas siete muestran un progreso sólido, dijo la ONU y precisó que dos de las más importantes (revertir la pérdida de bosques y erradicar la pobreza extrema entre las poblaciones que dependen de ellos) siguen fuera de rumbo.
Autor: teleSUR - mb - DE
Fuente: ONU noticias




